lunes, 10 de febrero de 2014

diy RECETA PARA RECICLAR LATAS

Aunque al Señor Fantasma le gustaba cocinar en solitario, había conseguido convencerlo para ayudarle a hacer galletas de mantequilla. ¡Matilde quería descubrir la receta y el secreto de aquellas famosas galletas! 
Pero nada mas comenzar, al intentar coger el paquete de harina del armario, éste cayó sobre la encimera y golpeó la botella de leche que rodó hasta toparse con la mantequilla la cual, al deslizar, hizo que el tarro donde guardaban las galletas cayera al suelo: POOOM! CLASSSSSSSSS! 
Sin necesidad de mirar, Matilde supo que el tarro de cristal había quedado hecho añicos... Entonces decidió cambiar la cocina por su taller y probar una nueva receta:


ingredientes
Cogió unas latas con tapa de plástico que había ido guardando, algunos retales de tela, cola blanca, tijeras y un pincel.
elaboración
La elaboración resultó ser muy fácil y rápida. Solo tuvo que aplicar la cola blanca con el pincel sobre la lata e ir pegando cuidadosamente el trozo de tela que previamente había cortado a medida.
resultado
Le gustó tanto cómo había quedado, que hizo también una hucha, un tarro para los lápices de colores, un tiesto, un tambor, ..., las opciones de uso y las ideas para decorarlas le parecieron infinitas!




miércoles, 25 de diciembre de 2013

NATIVIDAD

Matilde soñó que estaba en el cielo y que, caminando entre las nubes, llegaba hasta una casa hecha de nubes. En la casa había una fiesta, y en el centro de una mesa hecha de nubes había una tarta de nubes con muchas velas para soplar: FELIZ CUMPLEAÑOS, NATI!



lunes, 11 de noviembre de 2013

BUSCANDO INSPIRACION

A veces Matilde se despertaba inquieta...
Entonces, dejaba de hacer todo lo que tenía previsto y se ponía a buscar. ¡Buscaba y buscaba, sin saber muy bien qué iba a encontrar! 
Esos días, ponía la casa patas arriba: buscaba en los armarios, los cajones, bajo las camas y el sofá; buscaba detrás de los estantes, entre los libros y en el fondo de los tarros de legumbres.
¡Y encontraba muchas cosas! Cosas que ya no recordaba, cosas que no sabía que existían, cosas que había soñado, y cosas que desaparecían al tocar...
Al final del día, agotada de tanto buscar, ordenaba sobre la mesa todos los tesoros que había recopilado y entonces, aliviada y cargada de nuevas energías, se volvía a la cama a descansar.





martes, 1 de octubre de 2013

UNA TARDE DE SOL POR SI HACE FALTA







Guardo una tarde de sol por si hace falta
te guardo mi tarde de sol por si la quieres,
ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarte!

sábado, 21 de septiembre de 2013

HERMANN EN MOGARRAZ



Este año la carta de Hermann se había extraviado y llegaba algo mas tarde de lo habitual. Lo que aún no sabía Matilde es que llegaba con novedades! Decía así:
Hola tía:
¿Qué tal se está portando el verano? ¿Habéis tenido buen tiempo en el pueblo?
Este año nosotros hemos tenido suerte y no hemos encontrado tifones, olas de calor, incendios forestales ni inundaciones! De echo hemos pasado unos días en Salamanca y hemos disfrutado de una temperatura muy suave para la época del año.
Nos hemos alojado en Mogarraz, un pueblo precioso y muy tranquilo que aún no ha sido conquistado por los autobuses cargados de turistas. Llegamos allí el día en que celebraban su último día de fiestas, así que tuvimos la oportunidad de ver la plaza del pueblo llena de lugareños animados por la banda municipal, mientras esperaban para ver una corrida de toros. El ambiente previo fue muy alegre, pero la cosa se torció cuando un aprendiz de torero intentó sin éxito, una y otra vez, matar a un toro que se resistía a ser menú de tanto comensal!
Al día siguiente la plaza respiraba la resaca de la noche anterior y, tristemente, ahora eran los coches quienes, a modo de parking, ocupaban el lugar mas importante del pueblo…Y yo me pregunto: Si a nadie se le ocurre guardar el coche en el salón de su casa, por qué nos empeñamos en convertir las plazas de los pueblos en improvisados aparcamientos de coches?
¡Pero basta de críticas, y vamos a lo importante! Como veras, tía Matilde, en la carta no he hablado en primera persona sino en plural, y es que tengo una cosa que contarte: ¡Ya no viajo sólo, ahora tengo una compañera de viaje! Se llama Rose, la conocí el verano pasado y desde que estamos juntos ha cambiado mi vida! Tengo muchas ganas de que la conozcas, te va a encantar! Es como un sol, muy tranquila y siempre sonriente!
Espero que podamos vernos pronto y enseñarte todas las fotos del verano.
Muchos besos para ti, el Señor Fantasma y la Tía Marte!
Tu sobrino Hermann

Matilde dobló la carta y volvió a meterla en el sobre mientras imaginaba cómo sería Rose y la cara de felicidad de su sobrino junto a ella. ¡Que buena noticia!